Cuando jugamos una mano de No-Limit debemos tener en cuenta algunos factores además de los porcentajes de ganar la mano en un momento determinado. A la hora de calcular el coste y el beneficio que podemos obtener en una mano puntual, debemos tratar de tener en cuenta que, si completamos una mano muy fuerte el dinero que entre en el bote en futuras rondas de apuestas nos va a beneficiar (puesto que ganaremos el bote un gran porcentaje de las veces) mientras que si tenemos una mano mediocre nos va a perjudicar, ya que no ganaremos los botes grandes muy a menudo y nos veremos obligados a pagar en una situación incomoda o abandonar una posible mejor mano.
Este concepto, conocido en ingles como "implied odds", trata de explicar y valorar la importancia de esas posibles apuestas posteriores. El ejemplo más habitual lo encontramos con las parejas pequeñas. Si tenemos 22 y un rival sube antes del flop, sólo ligaremos nuestro trío una de cada nueve veces. Sin embargo, cuando liguemos nuestro trío tendremos una mano extremadamente fuerte y que ganara el bote más de un 90% de las veces. Si los botes que jugamos cuando tenemos nuestro trío son grandes y hemos pagado preflop poco dinero podremos llegar a compensar estas pérdidas preflop con los grandes botes postflop.

